Enigmáticos... delicioso enigma. Misteriosos, frustrantes, caóticos, fascinantes y deseables...
En el inicio todo fue así como por no dejar, como muchas cosas en mi vida.
Recuerdo que lo hice por circunstancias que dudo motivarían un acto similar en el presente. Estabas allí y yo muy cerca, te miraba constantemente porque tus ojos lanzaban preguntas a millares y yo observaba silenciosa. Esa vez yo era la sombra y tú el protagonista.
Esos ojos oh esos ojos!!! Castigo para frágil alma, para un débil ser y mi vicio por observar, por codiciar el aprender a ver lo que hay más allá... y tú allí estabas, pero qué podía hacer? Tantas preguntas, tantas que yo pretendía comprender pero esos ojos no permitían, no me dejaban traspasar esa frontera en tu retina y yo lo quería hacer, yo quería responder, yo me sabía una, una solita pero sabía y tú la necesitabas, yo quería que la necesitaras, yo necesitaba eso, yo lo anhelaba… Por eso callaba desde allí y sólo miraba, lo hice durante mucho tiempo, durante años por muchas horas… A veces lo notabas lo sé! Yo hacía como si nada pero nuestros ojos se cruzaban y yo temblaba, temblaba toda, cada parte por dentro y por fuera y me daba risa, siempre me da risa, y cuando tiemblo me da más pero debía controlarme, se suponía no lo sabía, no sabía que tenías esos ojazos en mi diminuto par de botones marrón.
Recuerdo que lo hice por circunstancias que dudo motivarían un acto similar en el presente. Estabas allí y yo muy cerca, te miraba constantemente porque tus ojos lanzaban preguntas a millares y yo observaba silenciosa. Esa vez yo era la sombra y tú el protagonista.
Esos ojos oh esos ojos!!! Castigo para frágil alma, para un débil ser y mi vicio por observar, por codiciar el aprender a ver lo que hay más allá... y tú allí estabas, pero qué podía hacer? Tantas preguntas, tantas que yo pretendía comprender pero esos ojos no permitían, no me dejaban traspasar esa frontera en tu retina y yo lo quería hacer, yo quería responder, yo me sabía una, una solita pero sabía y tú la necesitabas, yo quería que la necesitaras, yo necesitaba eso, yo lo anhelaba… Por eso callaba desde allí y sólo miraba, lo hice durante mucho tiempo, durante años por muchas horas… A veces lo notabas lo sé! Yo hacía como si nada pero nuestros ojos se cruzaban y yo temblaba, temblaba toda, cada parte por dentro y por fuera y me daba risa, siempre me da risa, y cuando tiemblo me da más pero debía controlarme, se suponía no lo sabía, no sabía que tenías esos ojazos en mi diminuto par de botones marrón.
Sabes cuánto me gustaba eso? Sabes cuántas veces busqué ese contacto? Millones...
Me gustaba cuando hacías que temblara del miedo, me daba mucha risa y sentía unas cosqillitas en la garganta que rodaban al corazón y me daba calorcito en las mejillas. Tú no lo sabías, tú no lo sabes y no lo vas a saber, quizá si corro con suerte nunca lo sepas, se perdería la magia, dejaría de ser divertido y ya no tendría sentido. Entonces lo harías porque me gusta o lo dejarías de hacer, no habría misterio en tus ojos ni en los míos, ya no desearía tanto poder verte cada mañana y hacer como que no me importa tu presencia a mi lado.
Si algún día lo sabes finge que no te diste cuenta y sigue el juego, sigue evitando mis ojos cuando te busco insistente, coqueta, pero como si no quisiera encontrarte, sigue con la firme intención de intimidarme y hacer muchas preguntas con esos ojos penetrantes haciendo que quiera desgarren mis entrañas y tú forzando a la suerte para descubrirme en ese instante, hazlo por favor!!! Te lo pido con la sinceridad que no puedo dejar, y con el deseo que crece a cada paso te pido no me quites el instante de placer que pueden producir un par de ojos misteriosos y unas cuantas preguntas sin respuesta que hacen volar mi cabeza y permiten crear un nuevo mundo cada segundo que avanza.
No me dejes morir de esa manera, no cortes esa avalancha de imágenes que puedes producir con un vistazo, con un instante, con un simple juego.
F.
No hay comentarios:
Publicar un comentario