11/02/2010

Encuentro falaz

¿Qué podría ser lo que pasa? Frustración, nostalgia, capricho, deseo… ¿Amor? Agh, fue una madrugada maravillosa, fue una de esas pocas en las que los instintos primaban y la poca razón no dejó que todo llegara a extremos.


Y es que no es algo que se pueda premeditar; de la nada las miradas y las respiraciones lentas proponían algo que con una buena dosis de alcohol daban por ganada la partida. Pero ¿quién lo imaginaba? La razón no se había ausentado por completo y los deseos imperaban a los sentidos a que dieran la batalla que habrían deseado y podido ganar. Movimientos bruscos pero certeros, arranques apasionados, miradas penetrantes, besos contra su voluntad, dominación ¡TOTAL! Y nadie se quejaba. A ninguno le importaba estar en un lugar abarrotado de ojos curiosos y deseosos de acción en una madrugada como tantas en aquél lugar. Pero no es para menos, allí hacía lo que le daba la gana, allí reinaban sus ojos y eso era suficiente para aquellas morbosas, prejuicios y reprimidas miradas.


De repente había pasado algo y el tiempo avanzó sin piedad; ya no había gente. El lugar estaba casi desierto pero los deseos jugaban con ese denso humo blanco que rellenaba el sitio. Un par de sujetos se miraban fijamente mientras unos pocos se quedaban escurriendo las gotas de alcohol de cuantas botellas encontraron, aquellos eran testigos ausentes de una mirada, un beso y un taxi con el que fue arrojado un bulto de carne con tal violencia que hacía aumentar paulatinamente su excitada respiración. Entran dos cuerpos que querían ser uno solo y a media lengua indican el destino del viaje prohibido. Llegan a un lugar poco recordado y cada dos pasos hay un abrazo profundo que les llena de fuego y quema la ropa. Agarran como lo que es propio y hacen con ello cuantas cosas podrían inspirarles el alcohol y los deseos dormidos. 

¡Pero cuán mal hacían y poco sabían! 

Pasaban las horas y a las afueras de una puerta jugaban como policías curiosos el uno con el otro. ¡¡¡Sentir, sentir, sentir!!! Era lo único que permitía el momento. Buscaron como locos las llaves de una puerta sin nomenclatura para no ponerle fecha ni al suceso ni al lugar.;no dieron nombres para no condicionar las emociones y sensaciones; no formularon preguntar ni pretendieron respuestas para no pensar en nada más que el momento.


Atravesaron entonces aquél umbral y la oscuridad los cubrió. Unas escaleras se asomaban y poco les importaba; ansias se notaban, manos se mordían, exploraban, sentían, vivían, olían, percibían y observaban mejor que sus propios rostros llenos de inconciencia y morbo. Gemidos sutiles acompañados de sensaciones viajando por su entorno cargado de energía emanada por cuerpos reencontrados y añorados.



El reloj les marcaba las 5:30 am y al final había un poco de control. Decisiones apresuradas y parecía que todo iba a terminar antes de comenzar. El azar daría la solución a un dilema moral por no hacer más daño del que la entrometida razón gritó en medio de un suspiro por un pasado olvidado y bien dolido en un pecho remendado de ilusiones tontas que unos ojos coquetos le lanzaban e invitaban a vivir sin reprimirse, sin ahogarse y sin peligro; unos ojos que querían hacer de esa madrugada lo que en sueños intentaba recrear e insinuaba cada que podía.

¡¡Ay razón traicionera!! ¡¡No te rodees de la nostalgia caprichosa porque parece que fueras como ella!!

Después de dar vueltas y más vueltas entre plumas y pulcritudes, el sueño consoló el fuego que quemaba sus entrañas.



El tiempo, buen enemigo, aniquiló toda esperanzas... Un corazón que pudo ser herido vive ahora ignorante de aquello que no terminaré de relatar porque realmente nunca va a pasar, pero para ellos, fue tan real como releer memorias en las tonadas de una canción.


F.

2 comentarios:

Unlimited dijo...

Ahhgggg :P asi quede luego de leer esto, este texto contiene hechos muy reales, realidades que nos dejan sin respiración antes, durante y despues del suceso. Que chimbaaa!!

Mafe me gusta como escribes :)

aMeF dijo...

Gracias por leer y comentar :)

Curiosamente, cada que lo leo siento cosas diferentes.

Un abrazo Nata.