3/22/2010

16-03-10

"Era su ilusión y él no lo sabía, pobre alma agobiada y perdida" Vos...

Fueron suficientes un par de párrafos semanas antes de la conversación para tener una ligera conexión pero inquebrantable.

Por un singular puente y una excusa -que resultó realmente necesaria-, surgió un encuentro de letras y música que se alargó entre gratas sensaciones; tres horas iban y risas se escuchaban, fueron maravillosos y variados los temas que tocamos y como íntimos, muy cercano nos contamos. Qué puedo decir? había química y me sentía bien, a decir verdad, más que bien, me sentí como no me sentía hace varios años.

Había en mí cierto matiz rosa que hizo perfecto el instante.

Sin premeditarlo fue ocurriendo poco a poco, como si pasaran meses o años; me sentía segura a su lado hablando de banalidades pero entre líneas descubriendo lo más íntimo del otro; un deseo intenso crecía por descubrir lo que decía el reflejo en sus ojos, sin usar estrategias para que dijéramos lo que queríamos escuchar del otro; todo fue sincero y de momento, nada planeado, nada pensamos, todo vivido pero con cautela. 

El tiempo se hacía estrecho cuando me miraba y debo confesar, debo decirlo, me gusta... Me gusta él y lo que sentí al conocerlo, no sólo su cabeza, sus pensamientos, su forma de ver la vida y tomarse el mundo.  Suena patético, de hecho es patético, pero yo soy así, patética, irracional, inmadura y de momentos, no necesito pasar toda la vida con alguien para que me guste, nunca voy a conocer toda la vida de alguien, somos de matices y cambiamos constantemente, somos humanos, y ése humano me gustó porque es real, porque siempre fue él, porque no intentó coquetear, porque no pretendía nada, porque simplemente es él y ya, sin máscaras, sin segundas intenciones y con un gran sentido del humor.

Ahora la cuestión es otra, es imposible.

Hay cosas con las que no estoy de acuerdo y que nunca voy a hacer, como por ejemplo, dañar una relación hermosa como la que tiene, ya me lo hicieron una vez y no se siente muy bien... Pero aunque es así, creo que no me siento mal, no del todo, es frustrante sí, pero no para sentirme mal, soy a ratos más positiva de lo que imagino y él llego en un momento interesante de mi desordenada vida.

Me di cuenta que a pesar de todo y pese a lo que podría imaginar, puedo una vez más sentir la vida sin miedo y entrega como antes, como cuando conocí ese tormentoso recuerdo enterrado, ahora sé que aún hay en mí sensaciones que había enterrado con esa situación, él las hizo volver mágicamente y eso me hace sonreír.

Estoy agradecida, estoy contenta, no tengo porqué no estarlo, de nuevo está viva una parte que habían matado y que daba por perdida, cosa que quería olvidar… Retomar ese pedazo de mi alma es ahora dicha para mí, me ayuda a ser un poco más humana, frágil pero fuerte y me ayudará a tomar impulso para vivir con locura y buen ánimo lo que sigue de aquí en adelante.


F.

No hay comentarios: